lunes, 24 de agosto de 2015

Filialidades y fidelidades: 30 tipos de amigas que todas tenemos (Entrega IV de VI)


16. La amiga ocupada

Su ritmo de vida es vertiginoso como el de una montaña rusa: anda a mil, tiene dos teléfonos de sus dos trabajos, sus encuentros son siempre a las apuradas, come para llevar mientras lleva su cuerpo a algún lado porque vive llegando tarde. Vive cada día como el último, por lo que todo es para hoy, si no pudo hacerlo con la anticipación de ayer. Como si no corriera todo el día, su único momento de tranquilidad es salir a correr, aún lo fuerte de la contradicción.

Si algo le admiramos a esta amiga es su capacidad de multitasking: mientras maneja, lee, se corrige la pintura de uñas y va armando en su cabeza la exposición del nuevo proyecto que presentará en la empresa la semana próxima. Suele no llamarte por teléfono porque eso para ella es perder el tiempo, lo que sustituye con un Whatsapp o una nota de voz. Mientras se junta con amigas, organiza su agenda, a la que carga a todos lados, limpia su cartera o hacen algún trámite bancario sin perder un ápice del hilo de la conversación.

No son pocas las veces en las que te dice que no puede participar de alguno de los programas por lo abultado de su agenda, pero aunque sea tarde, trata de llegar. Eso sí,  a abstenerse de pedirle que haga las compras para alguna cena, que sea la encargada del regalo grupal, que se junte para organizar el video sorpresa para alguna amiga o que te ayude a decidir tu vestido de novia, porque nunca tiene tiempo para esas nimiedades. Sin embargo, por aquellos misterios de la vida, anda siempre con pelo de peluquería, tiene su placard a la moda, nunca está sin depilar, paga todos los impuestos al día y jamás renuncia a sus dos sesiones semanales de mensaje, lo que irremediablemente te lleva a desconfiar si lo que no tiene es tiempo o tiempo para alguien que no sea ella.

17. La amiga autodestructiva
Con mejores o peores momentos, cualquier grupo de amigas mujeres cuenta con la amiga con tendencia autodestructiva que necesita la contención de todas. Por supuesto que fuma sin parar, chupa y putea como un huaso, y para ella la vida es una mierda por definición. No hace deporte ni se cuida en las comidas ni en nada porque argumenta que de algo se ha de morir, y mejor morirse a tiempo cuando aún quedan ganas de vivir y no siendo una vieja decrépita. Se lleva mal con su cuerpo, abusa de los fármacos, y se exceden en la comida o suelen prescindir de ella, de acuerdo al estado de ánimo o al desarreglo alimenticio de turno.


Odia el amor, porque cuando se enamora sufre como condenada, y por esa razón, de adolescente, varias veces tuviste que rescatarla de un coma alcohólico o porque se pasó con unas pastillas para dormir. No obstante, se engancha siempre con tipos que no la quieren, y los que parecen pueden quererla a la medida de su necesidad, le aburren, por lo que tiende a dejarlos sin mucha explicación. Suele pelearse con el mundo y sufrir por ello después. Su color preferido es el negro, disfruta como nadie las películas de terror y los dramas desgarradores, sin embargo, cuando está bien estimulada, pocas personas tienen un humor más lúcido que el de ella. Es generosa y fiel con sus afectos, y  para sus amigas está siempre disponible.

Cuando están en un momento de equilibrio, fruto de mucho esfuerzo personal y   apoyo psicólogico grupal, tendemos a no creer la estabilidad lograda y como la calma que antecede al huracán, esperamos asustadas el inicio de la tormenta.

18. La amiga alternativa

La amiga alternativa es contrera por convicción y como el salmón, le encanta nadar a contracorriente, pero sin juzgar nunca las decisiones del otro. Cuando todas hacen dieta, ella come de todo, cuando todas toman sol, se declara enemiga del bronceado. Pocas cosas la afectan tanto como encontrar a alguien usando la misma ropa que ella: si eso sucede, la archivará para siempre con bronca de traición. Sabe de memoria las tendencias en cuanto a moda, para contrarrestarlas con el contrapeso del ying al yang, audacia que la ubica siempre en la vanguardia: cuando se usa el pelo largo ella optará por el pelo corto, cuando todas están yendo hacia el barrido ella vuelve al monocolor y cuando todas andan con zapatos punta redonda ella recicla sus stilettos. Muestra sus tatuajes donde escandalizan y los esconde donde pueden gustar.

Escucha música que nadie reconoce, y cuando tiene la mala suerte que sus ídolos se hacen populares, los niega como si jamás los hubiera conocido. Le gustan las películas de sala vacía y los libros de culto. Todo lo que suene popular es casi mala palabra, salvo lo popular vintage, que se engloba dentro del pasado retro, y por lo tanto es algo más exclusivo.  Para el amor, casi nunca tiene competencia, por que se enamora de los hombres que nunca nadie mira, de los viejos, de los gordos o los intelectuales, a los que ella adora con admiración  de groupie.

Se siente dueña de su vida cuando es la única que hace las cosas como ella, y aunque tal ilusión resulta imposible, hace todo para vivir con la sensación de elegir todo el tiempo el modo en que quiere vivir. Le cuesta respetar los límites y siente una orden casi como una provocación para hacer lo contrario. Hace oído sordo a los consejos, sobre todo si no los pide, porque prefiere encontrar sola las respuestas a sus problemas, y disfruta ser la excepción en la regla de los mitos y creencias urbanas. Le enojan las frases hechas, los manuales de instrucciones y los libros de autoayuda. Desconfía de las sabelotodos que mantienen verdades irrefutables, y nada le divierte más que contradecirlas.

19. La amiga chicle
Es aquella conocida o amiga de amigas que un día decidió ser tu mejor amiga a toda costa y como un chicle que se te pega en la suela,  no podés sacartela de encima.  Aunque vos no la llames, ni siquiera la tengas agendada, ni sepas donde vive, te persigue con una intensidad de acoso creyendo que te ganará por cansancio. En un evento, se las arregla siempre para estar al lado tuyo, y si sacan una foto del momento y la suben la foto a las redes, se encarga de etiquetarte.

Te envía cadenas de mail con reflexiones que le hacen acordar a vos, es la primera que te llama en tu cumpleaños, y se da por invitada al festejo, cayendo con el mejor de todos los regalos, siendo quizás el único día en el año que agradeces tan desinteresada amistad. Es la única que se acuerda en preguntarte como siguen tus hijos después de que el finde contaste que uno andaba enfermo, la que te felicita en tu aniversario de novios y hasta a veces cita frases tuyas de una conversación que mantuvo con vos unos ocho años atrás, pero por más que lo intente y que vos la empieces a querer un por tanto cultivo unilateral de la amistad, tenés la leve sospecha que tu corazón nunca la va a ubicar en la lista de tus personas preferidas.

20. La super amiga
Todas tenemos al menos una amiga todo poderosa a la que vemos como una gran madraza, fuerte e imbatible, a la que acudimos con cualquier tipo de problema, convencidas de que sea cual fuera el asunto, ella encontrará una solución. Estas amigas suelen ser positivas, equilibradas y por sobre todo, siempre dispuestas a darnos una mano. Casi super mujeres, las super amigas muy serviciales no tienen necesidades, van de acá para allá resolviendo asuntos ajenos para un lado y para el otro, mientras los demás se encargan de vivir. Todas quieren ser amigas de la super amiga, pero en realidad la super amiga entrega verdaderamente su amistad y todos sus servicios incluidos a pocas amigas, para poder abarcar ese compromiso con exclusividad y calidad. En el grupo, por su entereza y generosidad, goza de una inmunidad indiscutida y de un prestigio insuperable, por lo que cuando ella habla, todas escuchan, y ningún consejo es tan tomado en serio como los de ella. 


La super amiga es un “Google” de la vida real: sabe donde encontrar ese producto insólito que andás buscando, conoce cuales son los pasos a seguir para cumplimentar ese trámite imposible y te dicta cuales son las palabras que tenés que repetir para conseguir ese nuevo trabajo. Su dedicación es absoluta: te salvará a último momento consiguiéndote no sé de donde ese accesorio naranja que ahora que lo tenés te resulta imprescindible, te avisa que te hace ella la torta de tu cumpleaños de tu hijo, para liberarte un poco de las corridas de ese día, y te pasa a buscar esa noche que se juntan todas al otro lado de la ciudad, para que no manejes porque sabe que fue tu día difícil. Si te casas, la super amiga te compra en un viaje un vestido de novias fantástico, que es el que terminás usando con toda la felicidad, por lo bien que te queda y porque te lo eligió ella, te organiza tu despedida de soltera, mientras te ayuda con el cotillón, te reparte las invitaciones, te asiste en las confirmaciones y te acomoda la cola del vestido mientras estás entrado a la iglesia.  Por tan buenos atributos, suelen ser muy celadas y ser, siempre sin quererlo, el motivo de discordia de muchas peleas grupales.

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