lunes, 7 de septiembre de 2015

Filialidades y fidelidades: 30 tipos de amigas que todas tenemos (Entrega final VI de VI)

26. La amiga Barbie bondad

Ella es una mezcla perfecta entre la famosa rubia muñeca articulada y Heidi. De la Barbie tiene la elegancia, la flacura, el estar a la moda, un cuerpo escultural con o sin operaciones pero casi perfecto al final de cuentas; está siempre peinada, con el cutis radiante y con las uñas en condición. Con Heidi, aquella pobre pastorcita de la televisión de antaño que era el objetivo predilecto del bullying de toda la campiña suiza,  comparte su bondad y su fragilidad, pero sobre todo su inocencia.

Lo que tiene de lomo lo tiene de ingenua, y esa extraña mezcla deja medio en offside al sexo masculino, que cree estar al frente de una reverenda yegua pero de charlarla un rato se dan cuenta que más que una femme fatale, están hablando con alguien tan aburrido como su madre, pero envuelta en un disfraz de gatubela. De chica, quería ser amiga de todos, mientras los varones se inventaban problemas que sollozarle recostados en su pecho sabor a vainilla, a los que ella escuchaba atenta o le encantaba sentarse en la falda de sus amigos con tal de escucharlos mejor. Cuando las sobre estimuladas hormonas de los chicos los hacían reaccionar, ella se enojaba ofendida, culpándolos de no recibir con el mismo envión su gratuita amistad. 

Con los años, sigue tan buena pero también tan inocente, lo que en el grupo se vive casi como una discapacidad, con la que se permiten varias concesiones. Al  cumpleaños de un año de tu hijo en el campo cae en body y microshort, con sus tetas recién hechas con orgullo de nuevo producto en góndola, aunque la consigna era un evento relajado, y vos por hacerte la cool ni te sacaste las zapatillas. Y a pesar de que tu marido y todos sus amigos nunca recordarán en sus memorias ese día como el aniversario del natalicio de tu primogénito, sino el día de la paja colectiva con tu amiga en versión soft porn, vos se la dejás pasar. Cuando con todo el sacrificio vas al casamiento de una amiga a un mes después de parir, con el chico a cuestas, las pocas veces que podés volver a la pista después de dar de mamar, ahí está tu amiga barbie bailando con tu marido en el medio del baile, ella despampanante casi en pelotas vestida para matar porque acaba de cortar con el novio y anda de levante, pero no sabés porque razón es justo a tu esposo al que le hace el bailecito, lo que no parece ponerla incómoda, porque ante tu retorno sigue como si nada. 


Se compra el mismo vestido del mismo color que otra del grupo, fichó el mismo chico que otra venía tratando de pescar hace dos temporadas, te planta media hora en su casa porque tenía que terminar la rutina de gym, siempre porque no se dio cuenta, pero con esa misma excusa te compra dos regalos de cumpleaños porque se olvidó cuando lo hizo por primera vez, se endeuda ella con tal de ayudarte en una emergencia económica y es capaz de renunciar a su trabajo si no la dejan salir a acompañarte el día que te recibís. Vos y el resto le perdonan sus varios pecados siempre argumentando que lo hace por “no  darse cuenta”, aunque muchas sostienen que no es boluda, que “solo se hace” por que le conviene.

27. La amiga alma gemela

Como una media naranja pero en los lazos amistosos, con la amiga alma gemela no se precisan los acuerdos, las concesiones ni las palabras. Con el alma gemela, todo fluye: las dos tienen los mismos pensamientos, se ríen de lo mismo, les gusta lo mismo, tienen el mismo look, las mismas afinidades, las mismas alergias, los mismos sueños, las mismas observaciones, y hasta calzan igual. Sólo es posible encontrar una de estas personas en todo el cosmo, por lo que si has encontrado tu amiga alma gemela, reconocete alguien muy afortunada.

Quien está en presencia a un dúo de estas características, la simbiosis es tal que un ejemplar se confunde con otro, porque la mimetización llega a ser tan profunda, que hasta comienzan a parecerse físicamente, y ya por picardía, contesta una cuando a la que en realidad están llamando es a la otra. Lo que le decís a la primera, das por descontado que se lo contará a la segunda, y si discutiste con una, sabés que te peleaste con las dos, porque son una sociedad indivisible, sobre todo cuando de defenderse se trata. Organizan programas y se comentan nimiedades usando la telepatía o algún otro recurso mágico porque siempre están al tanto de lo que le pasa u opina la otra, sin necesidad de tener que hablarlo.  

Suelen ser mejores amigas desde el comienzo de sus vidas hasta el final de sus días, con la única desventaja que toda la vida una y otra se celarán de otras amistades, pero que claro nunca competirán con este vínculo exclusivo, por lo que ser la tercera en discordia de este triangulo amistoso, suele requerir una gran dosis de paciencia y una muy alta autoestima, que no se perjudique cada vez que una elija a la otra y sea una la que siempre sobre.

28. La amiga Jorge Rial

La amiga Jorge Rial es la mayoría de las veces el centro de la reunión, y cuando no lo es, trata de lograrlo lanzando uno de esos rumores afilados como flechas, con una puntería precisa para el escándalo. Divierte a quien la escuche, toma de lo lindo, habla fuerte, se ríe con más volumen aún y goza de un ritmo y una cadencia para contar historias y generar suspenso insuperables.
Por no sé que redes de espionaje que cualquier servicio de inteligencia envidiaría, todos los chismes llegan a ella, muchos aún antes que sucedan, por lo que hasta a veces podemos reconocer en ella ciertos dones de adivinación y premonición.  

En una reunión de pocas personas, le encanta dar su reporte en un tono bajito, como en secreto, como para darle un toque intimidad y rigurosa prudencia a la novedad.  En un encuentro grupal, se la pasa contando chisme ajeno a viva voz y cuando se le acaba el repertorio, te hace un repaso de las novedades de la farándula local, nacional e internacional, a las que sigue con el fervor de una religión. Una vez que ya te recito toda la Caras, Gente y la versión española y latina de la Revista Hola, suele adelantarte capítulos de la telenovela de moda, porque no puede permitirse quedarse sin un novedoso tema de conversación. Los eventos multitudinarios son su fuente de información predilecta, por lo que se la pasa chusmeando la actividad ajena, charlando con todas las personas que conozca o le parezca que conoce, y pasando de grupo en grupo de fumadores, donde suele pescar las perlas preciosas de su colección. 

Así de generosa como es con las noticias del prójimo, es más que reservada con sus problemas y alegrías, que comparte sólo en momentos de necesidad, a un público muy acotado y sin querer llamar nunca la atención. Cuando pasa a ser centro, pero por mérito de su propio acontecer, suele sensibilizarse de un modo sorprendente, que desentona con su desparpajo característico.

29. La amiga misteriosa

Queremos mucho a la amiga misteriosa y está entre nuestros afectos más allegados, pero tan cercana como puede ser, de repente un día la sentís lejana, penando por algún pequeño o gran problema que prefiere casi siempre no compartir. Otro día la vez fantástica de contenta y te desayunas que el motivo es que hace dos meses cambio de trabajo, y ahora ocupa un puesto donde gana el doble aunque esté la mitad de la jornada. Mientras te mantiene bajo extremo sigilo sus tristezas y alegrías, es la primera gran pendiente de los capítulos amargos, fantásticos y mundanos de tu vida, por lo que siempre estará físicamente cerca, aunque su cabeza y su corazón viajen de vez en cuando años luz de distancia de la amistad que las une.

Ni por desconfianza ni egoísmo, pero tampoco sabemos porque, la amiga misteriosa prefiere transitar la vida autogestionando sus emociones, debates internos y problemas. Esta extrema reserva dificulta la relación entre las amigas en numerosas ocasiones: o cuando la amiga misteriosa anda más rara de lo común en algún mambo específico y a la otra amiga se le acaba la paciencia por desconocer el origen de dicho malestar, o cuando de rebote te enterás en la peluquería, por ejemplo, que tu amiga está embarazada de dos meses y vos estuviste con ella ayer y no te contó nada.  En estos momentos, es cuando la amiga no enterada puede sentirse mal, por razones que deduce o fabula debido a su silencio: porque no te valora como amiga, porque no confía o porque a propósito te lo quiere ocultar.

De vez en cuando, sobre todo motivada por una puteada linda de una amiga ofendida, la amiga misteriosa abre en un santiamén su muy privado mundo y nos pone al tanto de toda la actividad intelectual de sus días, de su presente afectivo, sus proyectos, y de su rítmica afectiva y emocional, y ahí es cuando la volvemos a reconocer y nos damos cuenta de cuanto la hemos extrañado.  

30. El Amigo Gay

Casi por prescripción médica, o como un nuevo derecho humano, toda mujer  necesitaría tener su propio amigo gay. Asqueadas ya en medio de tantos ejemplares como nosotras, tener un amigo gay es una bocanada de nuevos aires a tanta asfixia por acumulación excesiva de estrógeno. Poseedor de lo mejor del mundo femenino, y lo más excelso del masculino, la sinceridad, la sensibilidad para el detalle y la lucidez del amigo gay, es insuperable.

El amigo gay te dice a tiempo cuando verdaderamente tenés que dejar de comer antes de parecer un animatronic de leopardo con elefantismo, en esas calzas animal print que vos te compraste feliz por que están super de moda, olvidándote que todavía te resta bajar los 12 ks que arrastrás desde el último embarazo. El amigo gay te hace teñir el pelo del color del momento antes de que sea “el color del momento”. Cuando estás bajoneada, te pega dos gritos y te pone un poco de colorete, y vos no sabés porque te sentís inmediatamente sexy y despreocupada, a lo Marilyn Monroe. El amigo gay siempre te defiende y nunca le da en las peleas la razón a un hombre, lo que es terriblemente gratificante contarle tus problemas, porque hagas lo que hagas y digas lo que digas, siempre para él tendrás la razón.


El amigo gay es el mejor compañero de compras que existe, porque cuando vos te estás midiendo un vestido él no está midiéndose otro al lado, y si sumamos su capacidad profética para el asesoramiento en moda, una salida al shopping con él suele ser no sólo mucho más ágil, si no además, de éxito asegurado. Al amigo gay “no le viene”, por lo que tampoco tenés que lidiar con sus cambios de humor, ya bastante tenés con los tuyos.

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